Anatomía del puro

 



El cuerpo del puro se denomina Cañón o tallo. Este puede ser parejo o figurado; en el primero, el puro mantiene el mismo grosor en la totalidad de su longitud y en el segundo, presenta una línea distinta, por ejemplo: ahuevado.


La sección del cigarro por donde se fuma se denomina Cabeza del puro; generalmente rematada por un trozo de hoja de tabaco o perilla, cuya terminación aparece en forma de avellana o rabo de cerdo en su manufactura artesanal, que implica una labor especializada. Esta sección debe abrirse con un proceso de corte, que depende del cigarro específico de que se trate.
Las características del encendido, también están sujetas al tipo de cigarro, siendo esta sección particular denominada Pie del puro.



La elaboración de un puro de calidad exige una combinación muy criteriosa de distintas variedades de hojas de tabaco. El constituyente esencial es el tabaco utilizado para el interior del cigarro o "tripa". En la tripa, el tabaco estará enroscado o en trozos, dependiendo del puro de que se trate. Para esta composición se usan un tipo especial de tabaco fermentado cuya clasificación depende de la posición que tuviere en la planta ya que eso hará que la hoja en cuestión tenga más o menos fuerza y también difiera en el contenido de nicotina.



La tripa se halla envuelta con otra hoja de tabaco que es el "Capote" o capillo y la unión de ambas componen el "tirulo". El tipo de hoja utilizada para capote es una variedad que crece a la sombra y, lo importante en esta elección de tabaco para capote, es que se encuentre en equilibrio armónico con el tabaco utilizado para la tripa. Se tiene en cuenta especialmente el tipo de textura y aroma y color de la hoja que resultará de gran incidencia en el sabor final del puro.



El tirulo es finalmente envuelto por una hoja especialmente tratada, ya que siendo utilizada para el exterior o "Capa" del cigarro será la responsable de su esteticidad. Como para el capote, la variedad seleccionada para la capa es una hoja secada a la sombra y elegida por su perfecta textura y suavidad. El tratamiento que es dado a la capa es muy delicado, pues siendo cortada a mano y controlada en su humedad y elasticidad, es la que da el toque de perfección a un puro de calidad.



De esto se deduce que un puro es un producto natural, cien por ciento elaborado con tabaco y no contiene productos químicos; aún la la anilla del cigarro se pega con goma vegetal.