Elección

Las nuevas variedades que se dan en distintas zonas de mundo, los cambios constantemente fluctuantes en las cosechas de tabaco y en la calidad de elaboración de las distintas marcas, han modificado las preferencias de los fumadores. El consejo de los expertos catadores es abstraerse de hacer comparaciones con los productos establecidos por el estándar y atenerse a ciertos principios básicos, como comprobar objetivamente la fortaleza del blend, la combustión uniforme durante la fumada, la textura y calidad de la capa, la intensidad de su sabor y aroma y, finalmente los detalles de su terminación.


El mejor hallazgo sería encontrar un buen proveedor antes que un buen cigarro en una ocasión determinada. Puede identificarlo porque siempre tendrá disposición y tiempo para asesorarlo. Sin duda le dará algunos de estos consejos:
Para decidirse entre algunas marcas, puede elegir una formato en particular y probar su sabor en diferentes marcas. El sabor de un cigarro se hace más intenso mientras se sigue fumando, y su fortaleza se percibe más nítidamente cuando ya se encuentra a la mitad de la fumada, pudiendo considerar el tiempo que dispone para seleccionar el largo y el calibre del cigarro que va a probar. Los cigarros de calibre grueso arden lentamente y pueden ser más suaves que los más delgados que arden algo más rápido. Si desea fumar más de un cigarro en el día, debe tener en cuenta que si fuma primeramente uno fuerte no podrá apreciar luego el sabor de uno más suave.

 

Observar las carácterísticas de la capa ayudará a ir reconociendo las distintas variedades. Es importante la homogeneidad en el color de la hoja, aunque algunas manchas solares no afectan la calidad de la misma.
Por último su consejero más importante será su paladar, que no comete errores al determinar cual es su verdadero gusto y preferencia, siendo el que cada uno elija, el mejor puro de todos.